ALBIE, especializada en restauración escolar, ha instalado un sistema muy avanzado de control de ruidos en los comedores de algunos centros escolares, mediante unos semáforos que indican en cada momento el nivel de sonido que se produce en el local.

Albie quiere concienciar a los niños acerca de la contaminación acústica que sufren y generan ellos mismos, lo cual impide un entorno agradable para la conversación interpersonal y disfrutar de la comida.

Cuando el nivel de ruido alcanza determinados decibelios el semáforo pasa de verde a naranja y llega a rojo que indica que se ha superado el límite aceptable para que monitores y alumnos moderen el volumen de voz.

Es un sistema implantado en los colegios de Noruega e Islandia desde hace años con un gran éxito desde el punto de vista pedagógico,  que implica a todos y sirve para que se tome conciencia individual del efecto pernicioso que ocasiona el ruido y a la vez se contribuya a crear un ambiente agradable de relajación en los comedores y de respeto, también, hacia los compañeros.

 

 

¡Comparte esta noticia!